Sé que muchas personas no creen para nada en temas como el Tarot o la Astrología. He escuchado de todo y hasta me han dicho “como una persona inteligente como tú, que estudiaste ingeniería, crees en esas cosas”
El asunto es que creo y han sido herramientas muy importantes en mi vida, sobretodo por su cualidad simbólica. Desde mi primera lectura seria de Tarot hace mas de 10 años, que quedé maravillada con él. Mas allá de las respuestas a las preguntas tenía, las que estoy segura que estaban orientadas a la pega y el amor, recuerdo que lo que más me marcó fue cuando pregunté: ¿a qué vengo a esta vida? ¿Cuál es el sentido de estar acá?(Sí me fui en volada) y Claudia (la tarotista) me dijo: “Vienes a reencontrarte con la creatividad. Por alguna razón decidiste entrar a esta vida con eso totalmente apagado y tu misión será recuperarlo”
Recuerdo que en su momento esa frase no tuvo ningún sentido, porque me veía a mí misma como una ingeniera, cabezona, con cero talento para el arte.
Pero el tiempo, la madurez y mucho trabajo personal para ir sanando temas, hicieron que comenzara a aparecer una Paula hasta ese momento desconocida. Con decirles que ahora participo escribiendo para un blog y estoy comenzando un pequeñísimo emprendimiento relacionado con el arte.
También he tenido sesiones de astrología reveladoras, que siempre me han motivado a “aprender que no te define una sola cosa. Eres un jardín de muchas flores distintas. No insistas en ser solo un jardín de rosas. Ahí está tu gran aprendizaje”
Comento esto porque creo que la astrología y el tarot, son buenísimas herramientas para tener un mapa de ti mismo, una especie de carta de navegación hacia ti mismo. Es un primer paso.
Porque como he experimentado, el transitar hacia todas esas “recomendaciones” implica un trabajo personal, que en mi caso he ido trabajando con terapias y otras metodologías.
Pero el tener una luz que te muestre el camino lo considero una muy buena oportunidad, si se le sabe dar el enfoque adecuado.