A raíz del artículo publicado recientemente acerca de los beneficios de la meditación, muchas personas me comentaron: «Súper interesante, pero finalmente…¿cómo se hace?». Y bueno, la idea de este sitio es poder ir entregándoles algunas guías para que, si se animan, puedan iniciar la práctica meditativa.
Para comenzar, ¿a que nos referimos cuando hablamos de meditar?
Bueno, quisiera compartirles la siguiente frase, en la que se hace referencia al beneficio de iniciar una práctica de meditación:
“Cuando se dice que la mente es intuitiva y la desarrollas, es una inversión tan buena como un corte de cabello, como tus buenas vestimentas, o como tu buen lenguaje. Entonces, cuando sea que quieras la respuesta a algo, no tendrás que apelar más que a tu propio ordenador. Sólo detente a ti mismo, y, en unos pocos momento, tu propio ser te hablará”. (Yogi Bhajan)
Usando esta frase, podríamos decir que meditar es «desarrollar un estado mental intuitivo, de auto observación y aceptación, que permitirá que encuentres en ti, muchas de las respuestas que usualmente buscas fuera, y sentirte tranquilo y confiado con ellas»
No se trata de «poner la mente en blanco» o «parar la mente». No. Nuestra mente, por naturaleza genera muchísimos pensamientos! Se trata más bien, de usar nuestra respiración para entrar en un estado, que te permite disminuir el flujo de pensamientos por un lado, y cuando estos aparezcan (porque en general siempre aparecen!), lograr no «enganchar» con ellos, sino que, dejarlos pasar, sin juzgarlos y sin castigarte porque aparecieron. Lo que importa realmente en el proceso, es tu capacidad de «volver» y seguir respirando.
Teniendo esto como base, en el próximo artículo les contaré como pueden comenzar a practicarla.
Un abrazo
Paula