Debo reconocer que me gusta la ropa. Si. Era de esas que podía ir de paseo al mall solo por entretención y en un arranque de locura comprármelo todo!. Tuve ropa con etiquetas guardadas por mucho tiempo. Ropa que al mirarla ya en la tranquilidad de la casa , no podía sino exclamar: «esta blusa no tiene nade que ver con mi estilo!!!! por qué &%&%$ gasté esta plata!!
Sin embargo, a pesar de ese «amor», desde hace unos años que comencé a notar algunos cambios en mi comportamiento.
Ir al mall comenzó a hacerse cada vez más desagradable. Comprar por comprar ropa ya no era tan entrete. Me hice más consciente que muchos de esos ataque de compra venían en periodos de ansiedad…en resumen, creo que la ropa comenzó a tomar el lugar que le corresponde en mi vida: me viste, debe ser cómoda, y es un accesorio más para mi belleza, la cual es mucho más grande que verme bien en un pantalón .
Y comencé a desprenderme de la ropa, a no comprar por comprar, a optimizar lo que tengo y quedarme sólo con aquello útil y cómodo (y que sea bello para mi).
De alguna manera, tanta terapia y cursos, comenzaron a hacer cambios profundos en mi. Y lo agradezco la verdad. Ya que haber comenzado este camino de desprendimiento hace ya un tiempo, me ayudó a vivir de manera más tranquila este tiempo de vacas más flacas.
Puede que no se sientan identificadas con el proceso, pero de todas formas quiero compartir con ustedes algunos de estos nuevos tips que estoy usando ahora..
Revision de mi closet
Hace unos dos años comenzó a nacerme la inquietud de quedarme sólo con aquella ropa que usaba y que sacaba lo mejor de mi. Puede parecer fácil, pero para una apegada a lo material como soy a veces, puede ser una tortura! En los cambios de temporada aprovechaba de revisar y donaba aquello que ya no quería. Hasta ahí todo ok, no?? El problema: No era capaz de donar ropa de marca (si me había costado tanto!!! o haberla encontrado en oferta era una especie de medalla para mi).
En estos días, cada vez es más frecuente que realice estas revisiones y la verdad, es que ya casi no duelen.
Ohhh pero que aplicación!! soy una adicta. Debo reconocer que cuando mi hermana Carola me la enseñó, no entendí mucho la utilidad de almacenar imágenes y páginas…hasta que me despidieron y llegó el tiempo de las vacas flacas, o mas bien, llegó el momento de optimizar mis recursos.
En ese contexto, Pinterest (https://www.pinterest.com) es una alternativa maravillosa. Creé un tablero de modas y comencé a buscar aquello que me gustaba y a armar tenidas basando en las que allí aparecían. Me di cuanta que muchos de mis vestidos de verano, con unas lindas panties, botas y un estiloso chaleco podían ser utilizados en otoño o incluso invierno! Noté que una linda chaqueta de jeans podía darle un toque más casual a los muchos vestidos y faldas producidas de mi época de trabajadora de oficina. Bueno y así, me he ido inspirando: reutilizando antiguos tesoros y dando de baja otros que ya acepté, no tienen vuelta y comprando prendas de manera mucho más inteligente.
juntas de intercambio de ropa
La última novedad (para mi) en este tema de optimizar el tema de la ropa, fue una junta que realizamos con un grupo de amigas, en la que cada una llevó aquella ropa que ya sabía que no usaría más y las intercambiamos con el resto. Algunas ganaron mas que otras, es verdad. Pero el sentido de desprenderse de aquello que ya no nos es útil para aceptar cosas nuevas (y gratis) fue lo que nos motivó. Por mi lado, debo reconocer que quede muy feliz!!
Bueno, eso es lo que puedo comentarles respecto al desapego de la ropa. No se trata de ser hippie ni ermitaña. De ninguna manera!! Es sólo que cuando logramos darle el verdadero sentido a las cosas, nos es mas fácil poder desapegarnos de ellas, en el más amplio sentido de la palabra.
